Siempre quise poder mover cosas con la mente, recuerdo pasar horas, de niño, fija la vista en algo, moviendo las cejas maquiavélicamente, concentrándome. Voy a ser sincero, jamás conseguí siquiera hacer cambiar de posición una aguja. Bueno, si lo hice, engañaba a mis amiguitos con la aguja imantada y el corcho sobre el agua, haciendoles creer que podía hacer que la aguja me señalara (yo siempre colocado al Norte). Ahora tengo la sospecha que allí comenzó mi incredulidad en casi cualquier cosa que no pueda ver, tocar, o deducir. Para peor tampoco encontre alguien que sí pudiera, salvo los magos. Busque sobre magia y entendí los trucos, pero esa ortopedia de cables e imanes no me servía. Yo quería realmente mover cosas con la mente, todavia hoy lo intento, quien sabe...Algunos sueñan con riqueza, fama, etc. Yo me conformaría con hacer que un botón se mueva siquiera un milímetro solo pensando en eso. Estarán los pragmáticos que dirán que eso no tiene mucha utilidad y que es imposible, dirán que es perder el tiempo. ¿Y para que quiero (despues de todo) mover objetos solo pensando?. A lo mejor es para poder creer en esos milagros en los que todos alguna vez quisimos creer, que hay mucha gente buena, que hay ancianos que hacen regalos por nada, que despues de muertos hay una vida mejor, que un ratón te deja una moneda por un diente que es un asco, todavía no he conseguido mover nada, pero no pienso dejar de intentarlo.



